Te devuelve tiempo
Cuarenta y cuatro tareas que nadie tiene que lanzar: ofrecer el hueco que se acaba de quedar libre, avisar de un bono que se termina, escribir a quien dejó de venir. Unas vienen encendidas y otras las enciendes tú con un interruptor. Desde ese día pasan solas, a su hora, todos los días.


